El romanticismo de un corredor de fondo

Puede parecer que los atletas, y sobre todos los de largas distancias, somos gente que no se preocupa de nada salvo correr, correr y más correr. Que sólo nos importa calzarnos las zapatillas y salir a hacer kilómetros como quien hace churros, cuantos más mejor.

tatuaje maratón

No es así. Los corredores de maratones y medias maratones (entre los que me incluyo) intentamos tener todo lo que nos rodea bajo control, o más bien, controlar lo que podemos y conocer lo que nos puede influir. Y ¿qué es ser romántico si no eso? ¿qué es ser romántico si no tener hasta el más mínimo detalle controlado, tener la solución a una respuesta inesperada, a la presencia de lluvia, de retrasos, de cambios que no dependen de ti?

Y sobre lo que depende de ti, se trata de buscar la perfección, de atacarlo en el momento justo, de entrenarte para ese momento en el que vas a dar todo de ti.

En ese momento sientes que todo vale la pena aunque se tuerza, ese momento es tuyo y has luchado por él. Disfrútalo antes de que termine.

Aprender inglés

Diverbo pueblo inglés
Diverbo pueblo inglés

Al igual que Loquillo siempre quiso ir a L.A. yo siempre quise ir a estudiar inglés, pero nada de academias 3 horas por semana, lo mío es hacer las cosas de golpe y tras ver varias opciones al final me decanté por ir a un curso intensivo de inmersión lingüística.

Hay muchos, el que elegí fue Pueblo Inglés de Diverbo. Por lo que analicé por Internet parecía el más serio y el más maduro de los que existían, y en mi opinión ahora puedo decir que acerté de pleno. Se trata de estar 8 días aislado en un complejo residencial con 18 españoles y 18 angloparlantes de diferentes países (UK, Holanda, Nueva Zelanda, USA, Candadá…) y hablando inglés todos los días y a todas horas.

Empiezas en el viaje en autobús desde Madrid sentado al lado de un anglo, en mi caso mi nuevo amigo Don, intentando no hacer mucho el ridículo con tu inglés (algo de lo que en el viaje de vuelta recordarás y te reirás). La verdad es que ese primer día es duro, aunque para mí el segundo lo fue aún más… pero a partir de ahí te vas adaptando hasta que a mitad de programa te planteas quedarte a vivir allí.

La organización es fantástica: la comida, la elección del sitio, la selección de los “anglos”, la agenda de actividades, los juegos, el “social time”… y sobre todo, por encima de eso, está la calidad de las personas del programa y la eficiencia del método para aprender tanto inglés en tan solo una semana (es brutal!!!!).

Como decíamos los últimos días entre lamentos porque se acababa, el programa lo forman las personas que van (españoles y anglos), pero están basados en una fuerte base que es la organización y la calidad del programa.

Y como dije al final: “My personal improvement has been bigger than my English improvement
(mi crecimiento personal ha sido mayor que mi mejora de inglés)

Maratón de Frankfurt: un sueño incumplido

Faltan 12 minutos para que, hoy domingo 26 de octubre a las 10 de la mañana, se dé la salida de la Maratón de Frankfurt de 2014, ocho grados en el frío ambiente y cerca de veinte mil personas impacientes de echar a correr.

Maratón de FrankfurtLlegué a Frankfurt el viernes por la noche con la maleta llena del equipamiento y directamente fui a dormir. Ayer sábado me acerqué a la feria del corredor situada en el edificio de la feria, salida y meta de la carrera. Allí recogí el dorsal, la bolsa, estuve dando vueltas por los stands y disfruté del gran ambiente… muchos detalles chulos como el gran mural con todos los nombres de los participantes y muchos muchos stands. La organización fue perfecta en todos los momentos: antes, durante la carrera y después, claro, siendo alemanes no podía ser de otra forma. El resto del día, ya sabéis, algo de ver la ciudad y prestar atención a la comida y a la hidratación.

Maratón de Frankfurt

La salida y los primeros kilómetros son, como todas en las que participa mucha gente, bastante estresantes, mucha gente a tu alrededor, algún codazo, tropiezos por no ver el asfalto… a pesar de eso las sensaciones son muy buenas, me encuentro muy animado y voy muy cómodo con el ritmo previsto de 5 min/km. Levanto la vista al pasar por zonas que reconozco del centro de Frankfurt mientras sigo concentrado en el ritmo, en la respiración y en las pulsaciones, hasta ahora las tres perfectas.

Maratón de Frankfurt

Alrededor del km 13 pasamos al otro lado del río por uno de los puentes y al inicio de una interminable recta, en el km 16 me esperan mi hermano, mi cuñada y mi ahijada con un cartel en el que leo “Ánimo Padrino”. Esto me ayuda más que cualquier empujón y me saca una buena sonrisa de la cara. Llevo más de un tercio de carrera y voy muy muy cómodo y bebiendo bastante bien (uno de mis puntos flacos en las carreras, ya que aún no he pillado lo de beber y correr a la vez), así que vuelvo a pensar en la estrategia de llegar hasta la media maratón a este ritmo de 5 min/km, aguantar así hasta el km 30 y a partir de ahí bajas a 4:45 min/km.

 

 

 

Entonces llegó el pinchazo

Un pinchazo, seco, como si me clavaran un clavo en el cuádriceps de la pierna izquierda. En el km 26 noté un aviso, y fue en el 28 cuando lo noté en el vasto interno. Yo no paré, fue el músculo el que me paró y me llenó la cabeza de tensión. Me aparté a un lado, estiré un poco y seguí corriendo con otra zancada y un ritmo más bajo para ver si no se repetía, pero nada, al kilómetro ya estaba igual y volviendo a parar. Quedaban muchos kilómetros como para apretar los dientes y seguir el ritmo, podría haberme lesionado grave y no llegar. Y la impotencia me llevó la opción de abandonar a mi mente, pero ¿se merece eso tanto entrenamiento y tanto sacrificio? Así que enfríe la mente y vi que lo mejor era continuar mezclando carrera suave y estiramientos.

Así llegué al km 36 donde volvían a estar mis seguidores preocupados porque estaban siguiéndome online y veían mis parones. Continué tras saludarles y contarles lo que me pasaba para tranquilizarlos hasta el km 38, donde la pierna dijo no y me caí al suelo. Seguro que alguna cámara de las tantas que había me grabó y me gustaría verme, porque yo recuerdo una caída extraña, como si me hubieran cortado de golpe la pierna. Se me acercó una persona de la organización para ayudarme a levantarme y decirme que me podía retirar… ¿retirar? Ni de coña después de lo que llevo. Así que decidí terminar esos 4 km andando, olvidando el reloj y animando al resto de corredores mientras el público, excepcional como en ninguna otra carrera, me animaba a mí.

Maratón de Frankfurt

Los últimos metros los hice trotando por orgullo mientras me decía “Así no Frankfurt, así no. Voy a volver” y al cruzar la meta y recuperarme un poco, recogí la medalla más amarga que he conseguido.

 

La lesión

A los tres días cuando volví a España, lo primero que hice fue ver a mi fisio para enseñarle una medalla de la que tiene bastante parte y para que me viera el daño. Parece que no es nada grave, una contractura y poco más. Al día siguiente de tratarme ya no cojeo, vamos a esperar unos días.

 

Agradecimientos

El domingo no corría sólo. Familia y amigos que me han aguantado y ayudado estas semanas de entrenamiento, y a ellos es a quién va dedicada esta medalla, especialmente a tres: la primera por ser quien me roba la sonrisa desde hace casi un año, la segunda por ser por quien suspiro incluso corriendo y la tercera por ser quien me llena las piernas de energía y me metió en este mundo ;)

Gracias!

 

Concentración en el entrenamiento

concentración running

Muchas veces me preguntan cómo soy capaz de estar corriendo durante tanto tiempo, en qué pienso mientras tanto, que ellos no podrían

Siempre respondo lo mismo, se trata de estar concentrado.

En algún momento de mis anteriores artículos he nombrado la importancia de saber escuchar a tu cuerpo, de sentir, de visualizar futuros momentos y de recordar otros pasados para mejorarlos. De eso se trata estar concentrado.

Por ejemplo, mientras estás corriendo, debes sentir cómo apoya el pie en el suelo, qué partes del pie tocan antes o después, incluso a pesar de la zapatilla, debes notar las imperfecciones del suelo e intentar que los siguientes pasos sean más homogéneos, modificando lo mínimo para que lo sean.

Debes sentir tu corazón y tus pulmones, controlar los ritmos de respiración con las zancadas, mantener la posición de los hombros y cabeza, mover los brazos al ritmo de la pierna contraria, contraer los abdominales para estabilizarte, trazar con la mente la siguiente curva sabiendo en cada sitio donde vas a poner cada pie y cumplirlo al trazarla, sentir la flexión de las rodillas y los tobillos en cada impulso…

Esos son unos cuantos puntos donde concentrase durante la carrera, si empiezas a trabajarlos ahora, en unas semanas lo harás sin darte cuenta y descubrirás detalles mucho más pequeños.

Tener tu mente ahí hará que seas más eficiente, rindas más, se te pase más rápido el momento, y lo que más me gusta: entrenar tu mente y tus sentidos

Ganar antes de empezar a jugar

¿Os acordáis del partido entre España y Chile en el pasado Mundial de Brasil? ¿Os disteis cuenta cómo salió Chile al campo? Nos ganaron ahí, sin necesidad de tocar el balón ya eran superiores… ¿por qué?

Hicieron un calentamiento atronador, en grupo, como si fuera un equipo de fútbol americano todos a una.

Al salir de vuelta al campo para jugar, en la parte de los himnos, cantaron como si les fuera la vida en ello, gritando con fuerza incluso cuando se acabó la megafonía, estaban enchufados!!

Y antes de rodar el balón, se fueron al centro de su mitad de campo y formaron un círculo entre todos, una piña, con las cabezas juntas y creando equipo…

…y mientras, el equipo contrario, mirando. Mirando cómo cantaban el himno sin poder hacer nada, cómo once jugadores levantaban a más de la mitad del estadio. Mirando cómo hacían esa piña mientras ellos esperaban para sacar de centro, y de nuevo sin poder hacer nada, sólo encogerse de hombros y esperar.

Esperar a que Chile quisiera jugar. Luego en el partido se vio lo mismo, España con el balón, pero esperando y viendo cómo Chile pasaba por encima física y psicológicamente. Y es que la motivación, el empuje y la creencia en ellos mismo con la que salieron al campo les llevó a ganar.

Con la tranquilidad que te da el fracaso

En algunas culturas (incluida la nuestra), el fracaso se trata como algo malo, como ser un perdedor.
En otras, fracaso es sinónimo de valentía, de haberlo intentado.

Esa última es la definición con la que me quedo, porque si lo has intentado, puedes conseguirlo o no, pero lo has intentado y en el caso de que no, al menos tendrás una experiencia y un aprendizaje único en primera persona.
En cambio, la gente que ni lo ha intentado, están abocadas sí o sí al fracaso permanente.

Cuando has fracasado en algo que has intentado con todas tus fuerzas, te sientes realizado, completo, sabiendo que has hecho todo lo posible, por eso estás tranquilo, porque nadie te puede reprochar nada, ni siquiera tú mismo.

Lo podemos aplicar a todos los aspectos: profesional, deportivo, retos personales, ayudar a un amigo o familiar… y por supuesto en el amor, porque ahí también hay que luchar.

Como leí en algún sitio que no recuerdo:
más vale fracasar en algo que te gusta que triunfar en algo que no te gusta

caída fracaso

Definición de ponerse en forma

Cuántas veces habremos oído “voy a ponerme en forma!!” ¿?

Pero eso qué es? Qué es realmente ponerse en forma y qué necesitamos hacer para conseguirlo?

Bueno, tampoco voy a dar la fórmula mágica para eso, porque no existe. Lo que existe es conocerse a uno mismo, conocer el cuerpo, las capacidades que tienes… y a partir de ahí, se podrán marcar niveles de forma según el tiempo que dediques a conseguirlo.

Por ejemplo, una persona que no haga deporte, perfectamente se puede marcar una meta para estar en mejor forma física en un par de meses, y realizando los ejercicios adecuados, lo estará sin ningún problema!!

Eso es ponerse en forma. Mejorar sus capacidades actuales en un tiempo definido. Da igual el nivel desde el que partas si lo conoces y te pones en marcha para conseguirlo.

Y tú? Vas a ponerte en forma?

La importancia del mensaje

importancia del mensajeEl otro día acudí a una charla sobre talento, creatividad e innovación en Alicante… sobre lo que dijeron los tres ponentes, nada nuevo que no supiera ya, en lo que me fijé y a lo que llegué cuando acabó la charla fue en la importancia tanto de lo que dices como de cómo lo dices.

Los tres hablaron de lo suyo de forma independiente, cada uno con su manera, más o menos directa, ayudándose con la pantalla o sin ella, vendiéndose más o siendo más técnico… pero lo que me di cuenta en los tres, sobre todo en uno de ellos, es que la idea que querían transmitir y el tono y modo del mensaje no tenía nada que ver.

Uno de ellos tenía una idea que me pareció muy buena, la mejor de todas las frases que escuché, pero no la dijo directamente, le costó tres o cuatro frases para decirla, para llegar a transmitirla y tampoco tengo claro si llegó a todo el mundo. Se trataba de decir “si quieres innovar en una materia, debes conocerla perfectamente”, simplemente eso.

La persona que lo dijo es quizá el mejor del mundo en su trabajo, conoce a la perfección su trabajo y los materiales que utiliza, y por eso se puede permitir innovar, porque conoce cómo se comportará todo, qué tiempo de elaboración, de madurez debe de tener.

Claro que también hablaron del talento y de la innovación, de cómo mejorarlo y trabajarlo, pero eso es tema para otro post ;)

Ponte un reto o estás muerto

En una conferencia de Carlos Andreu que fui hace poco, y de la que también escribiré, dijo algo como que haygente que moría muy joven, aunque los enterraran a los 90!!

Significa que esas personas están quietas, no aportan, nada les llena y se pasan la vida esperando.

Así que si no quieres ser así, ponte un reto! Y lucha por él, claro! si simplemente te lo pones y te dedicas a verlo no haces nada, tienes que conseguirlo, o al menos tratar de conseguirlo, y eso será lo que te haga apoyar el pie todos los días en el suelo.

Una vez que lo consigas, que? muy fácil! te propones otro reto diferente, no tiene por qué ser más complicado, quizá después de varios retos difíciles te merezcas un reto que te permita recuperar cuerpo o mente.

Verás como tras varios, no tienes ni que pensar en nuevo retos, simplemente salen, aparecen, los ves sin buscarlos!!!

Y si no lo logras, no te preocupes. Porque no habrás fracasado si lo has intentado, simplemente que no sería tu momento, busca otro y más adelante inténtalo de nuevo.

Un último consejo: no pienses en un nuevo reto sin terminar el actual, hará que te distraigas