Con la tranquilidad que te da el fracaso

En algunas culturas (incluida la nuestra), el fracaso se trata como algo malo, como ser un perdedor.
En otras, fracaso es sinónimo de valentía, de haberlo intentado.

Esa última es la definición con la que me quedo, porque si lo has intentado, puedes conseguirlo o no, pero lo has intentado y en el caso de que no, al menos tendrás una experiencia y un aprendizaje único en primera persona.
En cambio, la gente que ni lo ha intentado, están abocadas sí o sí al fracaso permanente.

Cuando has fracasado en algo que has intentado con todas tus fuerzas, te sientes realizado, completo, sabiendo que has hecho todo lo posible, por eso estás tranquilo, porque nadie te puede reprochar nada, ni siquiera tú mismo.

Lo podemos aplicar a todos los aspectos: profesional, deportivo, retos personales, ayudar a un amigo o familiar… y por supuesto en el amor, porque ahí también hay que luchar.

Como leí en algún sitio que no recuerdo:
más vale fracasar en algo que te gusta que triunfar en algo que no te gusta

caída fracaso